sab 25a. Ordinario año impar (Id=646)

Primera Lectura

Vengo a vivir en medio de ti, Jerusalén

Lectura del libro del Profeta Zacarías
2, 1-5.10-11a

En aquellos días, levanté los ojos y vi a un hombre con una cuerda de medir en la mano. Le pregunté:
"¿Adónde vas?"
Él me respondió:
"Voy a medir la ciudad de Jerusalén para ver cuánto tiene de ancho y de largo".
Entonces el ángel que hablaba conmigo se alejó de mí y otro ángel le salió al encuentro y le dijo:
"Corre, háblale a ese joven y dile: Jerusalén ya no tendrá murallas debido a la multitud de hombres y ganados que habrá en ella. Yo mismo la rodearé, dice el Señor, como un muro de fuego y mi gloria estará en medio de ella.
Canta de gozo y regocíjate, Jerusalén: pues vengo a vivir en medio de ti, dice el Señor.
Muchas naciones se unirán al Señor en aquel día; ellas también serán mi pueblo y yo habitaré en medio de ti".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Salmo 31

El Señor será nuestro pastor.
Dóminus custódiet nos sicut pastor gregem suum.

Escuchen, pueblos, la palabra del Señor, anúncienla aun en las islas más remotas: "El que dispersó a Israel lo reunirá y lo cuidará como el pastor a su rebaño".
El Señor será nuestro pastor.
Dóminus custódiet nos sicut pastor gregem suum.

Porque el Señor redimió a Jacob y lo rescató de las manos del poderoso. Ellos vendrán para aclamarlo al monte Sión y vendrán a gozar de los bienes del Señor.
El Señor será nuestro pastor.
Dóminus custódiet nos sicut pastor gregem suum.

Entonces se alegrarán las jóvenes, danzando; se sentirán felices jóvenes y viejos, porque yo convertiré su tristeza en alegría, los llenaré de gozo y aliviaré sus penas.
El Señor será nuestro pastor.
Dóminus custódiet nos sicut pastor gregem suum.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Jesucristo, nuestro salvador, ha vencido la muerte y ha hecho resplandecer la vida por medio del Evangelio.
Dómine, refúgium factus es nobis, a generatióne in generatiónem.
Aleluya.

Evangelio

El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres

† Lectura del santo Evangelio según san Lucas
9, 43-45

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, como todos comentaban admirados los prodigios que Jesús hacía, éste dijo a sus discípulos: "Presten mucha atención a lo que les voy a decir: El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres".
Pero ellos no entendieron estas palabras, pues un velo les ocultaba su sentido y se las volvía incomprensibles; y tenían miedo de preguntarle acerca de este asunto.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]