Vengo a vivir en medio de ti,
Jerusalén
Lectura del libro del Profeta
Zacarías
2, 1-5.10-11a
En aquellos días, levanté los ojos
y vi a un hombre con una cuerda de medir en
"¿Adónde vas?"
Él me respondió:
"Voy a medir la ciudad de Jerusalén para ver cuánto tiene de ancho y de
largo".
Entonces el ángel que hablaba conmigo se alejó de mí y otro ángel le salió al
encuentro y le dijo:
"Corre, háblale a ese joven y dile: Jerusalén ya no tendrá murallas debido
a la multitud de hombres y ganados que habrá en ella. Yo mismo la rodearé, dice
el Señor, como un muro de fuego y mi gloria estará en medio de ella.
Canta de gozo y regocíjate, Jerusalén: pues vengo a vivir en medio de ti, dice
el Señor.
Muchas naciones se unirán al Señor en aquel día; ellas también serán mi pueblo
y yo habitaré en medio de ti".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo 31
El Señor será nuestro
pastor.
Dóminus custódiet nos sicut pastor gregem suum.
Escuchen, pueblos, la palabra
del Señor, anúncienla aun en las islas más remotas: "El que dispersó a
Israel lo reunirá y lo cuidará como
El Señor será nuestro pastor.
Dóminus custódiet nos sicut pastor gregem suum.
Porque el Señor redimió a Jacob
y lo rescató de las manos del poderoso. Ellos vendrán para aclamarlo al monte Sión y vendrán a gozar de los bienes del Señor.
El Señor será nuestro pastor.
Dóminus custódiet nos sicut pastor gregem suum.
Entonces se alegrarán las
jóvenes, danzando; se sentirán felices jóvenes y viejos, porque yo convertiré
su tristeza en alegría, los llenaré de gozo y aliviaré sus penas.
El Señor será nuestro pastor.
Dóminus custódiet nos sicut pastor gregem suum.
Aleluya, aleluya.
Jesucristo, nuestro salvador, ha vencido la muerte y ha hecho resplandecer la
vida por medio del Evangelio.
Dómine, refúgium factus es nobis, a generatióne in generatiónem.
Aleluya.
El Hijo del hombre va a ser
entregado en manos de los hombres
† Lectura del santo Evangelio según
san Lucas
9, 43-45
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, como todos comentaban
admirados los prodigios que Jesús hacía, éste dijo a sus discípulos:
"Presten mucha atención a lo que les voy a decir: El Hijo del hombre va a
ser entregado en manos de los hombres".
Pero ellos no entendieron estas palabras, pues un velo les ocultaba su sentido
y se las volvía incomprensibles; y tenían miedo de preguntarle acerca de este asunto.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.